sábado, noviembre 26, 2005

Inquietud

¿Cerrará el paraíso
el pórtico
cuando reclame mis miserias
el averno?
¿Expirará, acaso,
la tristeza
cuando abra los ojos al abismo?
¿Brillará tardíamente
aquella luz
al final de este trayecto?
¿Será, tal vez,
la locura
el alivio de la angustia?
¿Se calmarán satisfechas
las arpías
a la hora decidida?
El misterio de la vida
y la muerte,
invariable inquietud.

Rosana
21/11/05

La tercera de Leo

Príncipe

Príncipe de anocheceres,
caballero sin corcel
y sin armadura,
atraviesas espejismos,
cargadas de estrellas
las alforjas.
Detrás de la niebla
tu azul se torna verde
como mi anhelo.
Cascadas doradas
se mecen al viento
mientras surcas mi sueño.
Desandaré los infiernos,
soplaré mis cenizas,
para soñarte otra vez.

Rosana
21/11/05

Otra de Leo Velázquez

domingo, noviembre 20, 2005

Gracias Leo

Gracias a Leonardo Velázquez por colaborar permitiéndome colocar algunas de sus ilustraciones. Un verdadero artista con mucho futuro. Gracias Leo.

sábado, noviembre 19, 2005

Leonardo Velázquez

MUCHAS GRACIAS

En este mensaje quiero agradecer profundamente la ayuda recibida de mi amigo Martín, ya que sin la misma este blog no existiría. Un millón de gracias, de corazón. Rosana.

El luto


Ya no rías...
calla,
desdichada.
No perturbes el silencio,
el luto.
Debajo de esa lápida
yace tu alma
asesinada.

Dulce amor


Ven aquí,
recuéstate sobre mi pecho,
pequeño viajero
del tiempo y del espacio.
Acurrúcate, dulce amor,
hijo predilecto
de mis desvaríos.
Yo lameré la sal
de tus mejillas.
No temas,
sólo beberé
de tu esencia.

Seducción


Me provocas con tu risa
campanario de domingo.
Me buscas con tus manos
plumas rescatadoras.
Me seduces dulcemente
besos de mariposa.
Me incitas a rebelarme
Con promesas desveladas.
Me doblegas cual espiga
intempestiva hombría.
Me enloqueces inconsciente
del poder de tu palabra.
Me alejas con tu presencia
abusadora de sentidos.
Me acercas con tus ausencias
paridoras de nostalgias.
Me contienes en tu centro
refugio de anocheceres.
Me reclamas con urgencia
codicias insatisfechas.
Me conquistas sin clemencia
Invadiendo territorios.
Me enamoras simplemente
siendo tal como eres.

Ultimo beso


Se parece
Al primero.
Desesperado…
Inevitable…
Infinito…
Pero deja
Sabor a muerte
En los labios
Y un frió helado
En el alma.

Miedo


Recibiste amor,
devolviste miedo.
Penetró mi ser,
Invadió mi alma.
Tu miedo
se convirtió en mi miedo.
Clavó puñales
en el corazón.
Desgarró
Los sueños.
El miedo venció
al amor.

viernes, noviembre 18, 2005

Ausencia


¿Hacia dónde va cuando se ausenta?
¿Qué morada guarda su silencio?
¿Qué vana estrella guía sus pasos?
¿Qué espejo retiene su mirada?
Caminante que agoniza noches,
Deambula entre sueños y visiones,
Despierta asesinando auroras
Y Vomita tristes madrugadas.
Los ruidos fecundados por el día
Apagan sus últimos lamentos.
Calla la conciencia que no muere,
Encarcela el dolor que no acaba.
Otra vez se pierde en la mañana
Dejándome su eterna ausencia.

la ira


Lo lamento…
No puedo controlarla.
Nace de mis
Entrañas.
Y se yergue
Altiva y cruel,
Sangrienta.
Devorando
Dulces sentimientos.
Es la ira,
Que habita,
Agazapada,
En lo más profundo
De mi ser.

Paisaje Marino


Susurro que llega desde el mar,
Eterno gemido de la ola.
Caricia salina que humedece
Y hace titiritar las sombras.
Circulo de luz sobre el azul.
Reflejo fantasmal en la negrura
Mar estremecido, eterna fuga
La savia, la sangre, la espuma.
Náufragos perdidos al alba,
Tálamo bañado por la luna,
Anhelos dormidos en la arena,
Besos anclados en la bruma.

Dalì

Levedad

Hoy
es la vida,
este soplo infinito.
Lo que ayer fue
ya no existe
y no sabemos
si mañana será.
Hoy
somos esencias
que buscan
perpetuidad.
Apariencias
que el polvo
reclamará.
Hoy
es este momento
de infinitud
y levedad.

Nocturno

El vino rojo-sangre
Derramándose en el verde
Del mantel improvisado
De húmeda hierba.
Los dulces acordes
De aquella guitarra
Diluyendo el silencio
De la noche serena.
Miradas y caricias…
Y después la entrega
En un paisaje poblado
De estrellas y luna llena.

Soy...

Soy lo que hiciste de mi.
Pálidos y agónicos despojos
Que se arrastran en las sombras
buscando dejar de ser.
Grito enmudecido
Que se pierde en la noche.
Súplica que muere
Apenas nacida en los labios.
Silueta encadenada
Purgadora de tristezas.
Luz que se apaga
antes del amanecer.

Otra vez huyes

Otra vez huyes...
Me clavas tus poemas
Y te marchas, indolente.
Y el odio sube por mi cuerpo
Manchando la piel palidecida
De ausencias...de inexistencias...
Y te busco en las palabras
Para arrancarte un pedazo
De piel, de alma, de vida.
Y me pierdo y te pierdo
sin encontrar siquiera
vestigios de humanidad.